Ronald Márquez permanece internado en el área de emergencia del Hospital Carlos Alberto Seguín Escobedo, mientras su madre, Norma Villafuerte, exige a EsSalud Arequipa la entrega del factor IX, medicamento indispensable para pacientes con hemofilia B. Según denunció, su hijo no recibió el tratamiento durante varios meses, lo que deterioró su salud, lo dejó sin poder trabajar y lo mantiene postrado en una cama hospitalaria.
La hemofilia B es una enfermedad genética y hereditaria que afecta la coagulación de la sangre por deficiencia del factor IX. El Ministerio de Salud advierte que esta condición puede provocar sangrados frecuentes, inflamación y dolor articular, además de hemorragias internas graves si no se atiende oportunamente. Por eso, el tratamiento continuo no es opcional: es una condición básica para evitar complicaciones y preservar la vida.
Villafuerte relató que su hijo se siente impotente porque está acostumbrado a trabajar y sostener su vida cotidiana, pero la falta del medicamento lo ha dejado en emergencia. Su preocupación alcanza también a sus nietos, quienes preguntan por su padre y no entienden por qué sigue hospitalizado. “Sin ese medicamento no puede hacer nada”, señaló la madre, al pedir que el seguro social compre, gestione o solicite el factor IX a otra institución.
El reclamo ocurre en medio de una crisis nacional por el abastecimiento del factor IX. El Minsa informó que gestiona una compra masiva del medicamento y que invitó a EsSalud a sumarse a una adquisición corporativa para garantizar acceso oportuno a pacientes con hemofilia B. En paralelo, EsSalud anunció una compra internacional para cubrir el tratamiento durante los próximos 12 meses, tras reconocer dificultades de suministro asociadas a una baja producción global.
Para Norma Villafuerte, sin embargo, la respuesta institucional solo tendrá sentido cuando el medicamento llegue al paciente que lo necesita. El caso de Ronald Márquez muestra que la falta del factor IX no se mide solo en recetas pendientes, sino en camas ocupadas, familias paralizadas y vidas suspendidas por una espera que no debería prolongarse en un sistema de salud obligado a responder con oportunidad.



