Un grupo de transportistas realizó una marcha pacífica en la ciudad de Arequipa para exigir una solución inmediata a su situación laboral y denunciar presuntos abusos durante los operativos de fiscalización. La protesta se desarrolló sin actos de violencia ni bloqueos, con el objetivo de visibilizar su demanda ante las autoridades municipales.
La movilización se llevó a cabo desde tempranas horas y se concentró en zonas cercanas al parque Madrid y el Cercado de la ciudad, donde los manifestantes señalaron que su principal preocupación es poder trabajar sin persecuciones ni intervenciones que, según afirman, se realizan de manera irregular.
Los transportistas aseguraron que no buscan generar caos vehicular ni afectar a otros trabajadores del sector, y que incluso han organizado el desplazamiento de sus unidades para evitar congestión. Indicaron que su protesta responde a la falta de respuestas concretas por parte de la Municipalidad Provincial de Arequipa.
Uno de los principales reclamos está relacionado con los operativos de control, los cuales —según denunciaron— se realizan sin los procedimientos adecuados y con presuntos excesos por parte de inspectores y efectivos policiales. Anunciaron que estos hechos han sido grabados y presentados como denuncias ante el Ministerio Público.
Los manifestantes cuestionaron además la falta de fiscalización equitativa, señalando que mientras a algunos transportistas se les impide operar, otras unidades consideradas informales continúan brindando servicio en distintas zonas de la ciudad sin sanción alguna.
En cuanto al fondo del conflicto, los transportistas rechazaron incorporarse al Sistema Integrado de Transportes (SIT), al considerar que este no cuenta con la flota ni las condiciones técnicas necesarias para absorber a todos los operadores. Afirmaron que el sistema actual no representa una solución real al problema del transporte urbano.
Como alternativa, plantearon la entrega de autorizaciones temporales o directas para operar, comprometiéndose a modernizar sus unidades y cumplir con requisitos técnicos como puertas reglamentarias, frenos de aire y condiciones de seguridad establecidas en la normativa.
Los dirigentes del sector señalaron que en gestiones municipales anteriores se avanzó en mesas de trabajo y procesos de formalización, los cuales quedaron paralizados en la actual administración. A su juicio, la falta de continuidad ha profundizado el conflicto y la informalidad.
También responsabilizaron a la municipalidad por la congestión vehicular y los constantes enfrentamientos en puntos críticos de la ciudad, indicando que una fiscalización ordenada y sin discriminación habría evitado estos problemas recurrentes.
Finalmente, los transportistas anunciaron que, de no obtener una respuesta clara, evalúan trasladarse a Lima para presentar sus denuncias ante instancias nacionales. Reiteraron que su lucha es pacífica y que su principal objetivo es trabajar legalmente y brindar un servicio adecuado a la población arequipeña.



