El Hospital Regional Honorio Delgado Espinoza, en Arequipa, denunció el robo de un equipo médico de oftalmología valorizado en 10 mil dólares, ocurrido el pasado sábado alrededor de la 1:30 de la tarde. Según el registro de cámaras de seguridad, un hombre ingresó al consultorio, forzó la puerta y sustrajo un autorefractómetro con el apoyo de una mujer que habría distraído al personal de vigilancia.
Este hecho constituye el tercer robo registrado en el área de oftalmología desde la pandemia. Los anteriores incidentes motivaron la colocación de rejas y candados para reforzar los accesos, sin embargo, las medidas resultaron insuficientes. La modalidad empleada sugiere una planificación previa y conocimiento del valor de los equipos sustraídos, lo que refuerza la hipótesis de la presencia de bandas organizadas.
El subdirector del nosocomio, Dr. Omar Barreda, confirmó que las cámaras captaron a la pareja de presuntos delincuentes, aunque las mascarillas y el ángulo de las filmaciones dificultan su plena identificación. “Se ha tenido que usar una palanca para forzar la puerta. El varón sustrajo el equipo mientras la mujer distraía al vigilante”, señaló.
El robo afectará la programación de citas médicas, ya que el equipo cumplía una función clave en la medición de la vista de entre 10 y 15 pacientes diarios. Para no detener la atención, se habilitará un aparato más antiguo proveniente de otra área del hospital, mientras se gestiona la reposición del equipo sustraído.
Actualmente, el hospital no cuenta con los recursos económicos para reemplazar el instrumento, por lo que ha iniciado coordinaciones con entidades superiores a fin de obtener el financiamiento. El proceso, según las autoridades, podría tardar entre uno y tres meses, lo que prolongará el impacto en los servicios de salud visual.
La dirección del hospital anunció que reforzará la seguridad en consultorios externos y reubicará al personal de vigilancia en zonas críticas. Además, se evalúa mejorar el sistema de cámaras y optimizar los horarios de supervisión para evitar que los delincuentes aprovechen momentos de baja concurrencia, como los fines de semana.
El caso ya fue denunciado ante la Policía Nacional, que investiga si los autores del robo tendrían vínculos con trabajadores del nosocomio, como ocurrió en episodios anteriores. La reiteración de estos hechos ha generado preocupación en la comunidad médica y entre los pacientes, quienes demandan medidas inmediatas para garantizar la seguridad en uno de los hospitales más importantes del sur del país.



