El periodista Gustavo Gorriti desmintió las declaraciones del candidato presidencial Rafael López Aliaga sobre la intervención a las oficinas de IDL-Reporteros en 2018, en el marco del caso Cuellos Blancos del Puerto, y calificó sus afirmaciones como “mentiras sistemáticas”.
La controversia surge luego de que López Aliaga señalara que un fiscal fue expulsado “a patadas” del local del medio. Sin embargo, Gorriti sostuvo que se trató de una diligencia irregular encabezada por el fiscal Rodrigo Rurush, quien acudió acompañado de policías sin contar con una orden judicial válida para incautar audios de la investigación.
Según el director de IDL-Reporteros, la intervención ocurrió pocos días después de la publicación de los primeros informes periodísticos, el 7 y 8 de julio de 2018, que revelaron una red de corrupción dentro del sistema judicial peruano. Indicó que la acción buscaba frenar las investigaciones que recién comenzaban y que ya generaban un impacto significativo a nivel nacional.
Gorriti afirmó que, al no poder sustentar legalmente su presencia, el fiscal se retiró voluntariamente del lugar, dejando constancia en un acta. Asimismo, citó al exfiscal supremo Avelino Guillén, quien señaló que la diligencia no cumplía con los requisitos legales, como la autorización judicial correspondiente.
El periodista también recordó que, tras la difusión del caso, él y la periodista Roxana Cueva fueron citados por la Comisión de Fiscalización del Congreso para revelar sus fuentes, pedido que rechazaron en defensa de la libertad de prensa y el derecho a la reserva de información.
De acuerdo con su versión, la intervención fue parte de una serie de presiones que incluyeron amenazas del entonces fiscal supremo Víctor Raúl Rodríguez Montesa, quien exigió la entrega de los audios bajo advertencia de acciones legales. IDL respondió que dicho requerimiento era ilegal y atentaba contra principios constitucionales.
Gorriti sostuvo que varios de los funcionarios involucrados en estos intentos de intervención terminaron vinculados al caso de corrupción, incluyendo al exjuez César Hinostroza. Finalmente, advirtió que las declaraciones de López Aliaga forman parte de una estrategia de desinformación que, según indicó, busca desacreditar el periodismo de investigación y relativizar los hechos revelados.



